Cinema Negre. “Union Station” (1951) de Rudolph Maté. Sala d’actes de l’Ateneu a les 19:45 h.

Union Station
Título original: Union Station. Año: 1950. Duración: 80 min. País: Estados Unidos. Dirección: Rudolph Maté. Guion: Sydney Boehm. Novela: Thomas Walsh. Música: Heinz Roemheld. Fotografía: Daniel L. Fapp (B&W). Reparto: William Holden, Nancy Olson, Barry Fitzgerald, Lyle Bettger, Jan Sterling, Allene Roberts, Herbert Heyes, Fred Graff, James Seay, Parley Baer, Ralph Sanford, Richard Karlan, Bigelow Sayre, Charles Dayton, Jean Ruth. Productora: Paramount Pictures.

EL PROCEDURAL DE RUDOLPH MATÉ: UN JUGUETE NOIR RESCATADO DEL DESVÁN

Fluidez y eficacia narrativa es todo lo que se le exigía a un artesano de Hollywood de los años 40 y 50 para una producción policíaca de bajo presupuesto. Las prestaciones de algunos de ellos, como el realizador nacido en Polonia y establecido en USA Rudolph Maté, perseguían añadir una excelencia creativa y dar rienda suelta a sus habilidades artísticas. Rodada en exteriores de Los Ángeles, en la Tercera Avenida de Manhattan, en los estudios de la Paramount en Hollywood y, of course, en los interiores de la estación central de trenes de la capital californiana que le da título, Union Station (1950) es, incluso, una película menor en la ya de por sí discreta y poco reconocida filmografía del Maté cineasta, aunque el gran talento de éste como director de fotografía, con títulos mayúsculos como ‘Tú y Yo’ (Love Affair, Leo McCarey, 1939), ‘Ser o No Ser’ (To Be or Not to Be, Ernst Lubitsch, 1942) o Gilda (Charles Vidor, 1946), consigue impregnar a la cinta de una abigarrada y sorprendente estética expresionista.

El guion, denso y acertadamente abreviado, de Sydney Boehm desarrolla un argumento literario de Thomas Walsh (Nightmare in Manhattan, 1949) y sucede la mayor parte en estos archiconocidos andenes, escenario muy cinematográfico como atestiguan títulos contemporáneos tan dispares como Blade Runner (Ridley Scott, 1982), Pearl Harbor (Michael Bay, 2001) o Collateral (Michael Mann, 2004). Con una puesta en escena tan realista como es esta emblemática estación ferroviaria, Maté logra diseñar una particular y artificiosa atmósfera noir para una vibrante intriga basada en la mirada y la capacidad de observación.

El famoso cine negro procedural desarrollado por la 20th Century Fox y la Eagle Lion Films en los años 40 tuvo una moderada respuesta por parte de Paramount Pictures con Union Station (1950) de Rudolph Maté, saneado film noir que narra la tenaz investigación criminal del teniente William Calhoun (William Holden), un irreductible y concienzudo policía que se encarga de esta estación, para encontrar a los secuestradores de una joven ciega. El tono del film es de una funcionalidad argumental extrema, como mandan los cánones de este subgénero negro, con la firmeza del director de ‘Con las Horas Contadas’ (D.O.A., 1949) para que cada plano avance la acción, objetivamente, confirmando la eficacia de los procedimientos policiales y subrayando los pocos escrúpulos de los delincuentes, sin más.

Todos los planos y secuencias tienen una función narrativa determinada y los personajes están diseñados para cohesionar el discurso de posguerra hacia la excelencia policial, a pesar del perfil tormentoso y violento de Calhoun (que anticipa en cierta manera al agente del thriller contemporáneo, menos maniqueo y de aristas morales más indefinidas). Sólo la romántica fascinación por la estación angelina, los viejos trenes y la forma como se muestra el dispositivo de vigilancia del lugar altera de algún modo el tono de documento o informe policial que pretende conferir, con poderoso sentido estético eso sí, Rudolph Maté.

“El escenario (el mundo de los trenes) posee el atractivo que tenía en la época en que fue realizado el film, hoy de sabor añejo, como un viejo juguete rescatado de un desván, y las secuencias más llamativas son las que tienen lugar en él(…)Digamos que eso le confiere carácter, sobre todo de cara a quienes, como es mi caso, sientan cierta atracción por las “películas con viejos trenes”, y que, en definitiva, aparte del relato policial, el film es también un documento sobre la forma en que funciona (funcionaba: aquí todo pertenece al pasado) la vigilancia de una estación.” (José María Latorre, Dirigido Por nº406, Diciembre 2010).

FERNANDO SABINO SEGUI

Rudolph Maté

Rudolph Maté (Cracovia, Polonia, 1898-Los Ángeles, California, Estados Unidos, 1964) fue un camarógrafo, director de fotografía y director de cine polaco-estadounidense cuyo verdadero nombre era Rudolph Mayer.Finalizados sus estudios en la Universidad de Budapest, Maté combate en la Gran Guerra y en 1921 comienza a trabajar como ayudante de cámara en la productora Hungarian Films en películas dirigidas por Alexander Korda. Después de trabajar con el director de fotografía Karl Freund y el productor Erich Pommer, Maté logra consolidarse, a mediados de los años veinte, como un prestigioso fotógrafo y destaca más por su participación y trabajo conjunto con Carl Theodor Dreyer en películas como Mikael (1924), La pasión de Juana de Arco (1928) y Vampyr (1931). Durante la primera mitad de los años treinta trabaja regularmente en Francia, y de entre sus películas de ese período destacan Prix de beauté de Augusto Genina (1930), Le dernier milliardaire de René Clair (1934) y Liliom de Fritz Lang (1934). En 1935 viaja a Estados Unidos y se instala indefinidamente; desde su llegada a Norteamérica y durante los siguientes diez años Rudolph Maté es reconocido como un importante director de fotografía y participa en la producción de múltiples proyectos fílmicos de gran nombre para la época: Dodsworth de William Wyler (1936), Stella Dallas de King Vidor (1937), Blockade de William Dieterle (1938), Love Affair de Leo McCarey (1939), The Real Glory de Henry Hathaway (1939), Foreign Correspondent de Alfred Hitchcock (1940), That Hamilton Woman de Alexander Korda (1941), To Be or Not To Be de Ernst Lubitsch (1942), I Married a Witch de René Clair (1942), Sahara de Zoltan Korda (1943) y Gilda de Charles Vidor (1946). La gran experiencia adquirida durante la producción de tantos filmes le proporcionó a Rudolph Maté la confianza para dirigir completamente y rodar películas con regularidad a sus cincuenta años; pero es de gran curiosidad que bajo su dirección no se perciben pretensiones estéticas, ni de ningún otro tipo, y se limita principalmente a narrar una historia dentro de los géneros y estilos hasta el momento tradicionales. Sus mejores películas las hace durante los años cincuenta: el melodrama Amarga sombra, las historias policíacas Union Station, Perseguida y Forbidden, la temática del Lejano Oeste Marcado a fuego, Horizontes azules y La ley de los fuertes, la fantasía oriental Su alteza el ladrón, la ciencia ficción con el filme Cuando los mundos chocan, la producción de capa y espada Coraza negra y el género de aventura con El caballero del Mississippi y Aquellos duros años. Al finalizar el periodo de esplendor de los grandes estudios, el cine de Rudolph Maté se debilita y pierde su razón de ser finalmente con los péplums rodados en Italia a principios de la década de los sesenta. Finalmente, el 27 de octubre de 1964 Maté muere de un problema cardíaco en Hollywood a los 66 años de edad.

Filmografía como director: Le costaud des P.T.T.,1931; Gilda, 1946; It Had to Be You, 1947; The Dark Past, 1948; No Sad Songs For Me, 1950; D.O.A., 1950; Union Station, 1950; Branded, 1950; The Prince Who Was a Thief, 1951; When Worlds Collide,1951; The Green Glove, 1952; Sally and Saint Anne, 1952; Paula, 1952; The Mississippi Gambler, 1953; Second Chance, 1953; Forbidden, 1953; The Black Shield of Falworth, 1954; The Siege at Red River, 1954; The Violent Men, 1955; The Far Horizons, 1955; The Rawhide Years, 1955; Miracle in the Rain, 1956; Port Afrique, 1956; Three Violent People, 1957; The Deep Six; 1958; For The First Time / Serenade einer grossen liebe, 1959; Revak, lo schiavo di Cartagine, 1960; The 300 Spartans, 1962; Il dominatore dei sette mari, 1962; Aliki, My Love, 1963.

Per más información del Cicle de Cinema Negre: https://www.ateneumao.org/cicle-de-cinema-negre-los-grandes-olvidados-temporada-2021-22/