Cinema negre. El Detective de Gordon Douglas. Dilluns 19.45 h Sala Victory de l’Ateneu

El detective

Título original: The Detective.  Año: 1968. Duración: 114 min. País: Estados Unidos Dirección: Gordon Douglas. Guion: Abby Mann (Novela: Roderick Thorp). Música: Jerry Goldsmith. Fotografía:

Joseph F. Biroc.

Reparto: Frank Sinatra,  Lee Remick,  Ralph Meeker,  Jack Klugman,  Horace McMahon,  Lloyd Bochner,  William Windom,  Tony Musante,  Al Freeman Jr.,  Robert Duvall,  Jacqueline Bisset  Productora: Arcola Pictures / Twentieth Century-Fox Film Corporation

UN NOIR ¿EN ARCO IRIS?

Como todo el mundo sabe, la industria cinematográfica estadounidense, durante los años 50 y 60, vivió un periodo de plenitud productiva y expresiva difícil de igualar en la posteridad. Esta “edad de oro” del studio system fue fértil en lo que respecta a grandes profesionales capaces de ser, al mismo tiempo, realizadores integrados, subalternos comprometidos y autores libres, hábiles en los distntos géneros cinematográficos, story-tellers de incuestionable eficacia narrativa y, of course, gestores en permanente sintonía con el público que les da su razón de ser. Desde esta premisa, Gordon Douglas fue un nombre ejemplar. Reconocido principalmente por esa joya del sci-fi que es ‘La Humanidad en Peligro’ (Them!, 1954), Douglas supo cultivarse en otros terrenos como el western (Rio Conchos, Chuka), el biopic (Harlow), la comedia (“El Amo de la Selva”, “Un Chalado en Órbita”) y el cine negro, en el que destaca su magnífica trilogía protagonizada por Frank Sinatra. Tras ‘Hampa Dorada’ (Tony Rome, 1967) y ‘La Mujer de Cemento’ (Lady in Cement, 1968), llegaría ‘El Detective’ (The Detective, 1968), magnífico hard boiled basado en un relato homónimo de Roderick Thorp, que es, a su vez, una feroz sátira criminal sobre el papel de las fuerzas del orden en la época y una curiosa lectura crepuscular del antihéroe noir. “El Detective” cierra nuestro curso 2018-2019 de Los Grandes Olvidados y supone un inmejorable broche de oro a otro buen año de memoria noir y reivindicación cinematográfica.

Casualidad o no, el ocaso del cine negro tradicional a finales de los años 60 coincide con un clima sociopolítico de desconfianza y pesimismo en Estados Unidos hacia las instituciones públicas, la corrupción política y judicial, la desigualdad en torno a los distintos colectivos minoritarios y el desencanto con el trabajo de las fuerzas del orden, muy clasista y represivo en un momento marcado por la transformación y el trabajo en las libertades raciales y sexuales. De hecho, la trama de ‘El Detective’ se inicia cuando el Sargento Joe Leland (Frank Sinatra) investiga el asesinato de un adinerado homosexual, a la vez que debe lidiar con los turbios entresijos del departamento de policía que representa. La corruptela policial y la asfixiante homofobia son distintivos claros del contexto social y el itinerario cinematográfico que impera en ese momento.

Dividida en dos partes claramente distintas, pero de espíritu simétrico, y sacudida estructuralmente por varios flashbacks que profundizan en el carácter y la personalidad de Leland y la extraña relación con su esposa Karen (extraordinaria Lee Remick), “El Detective” sigue, aún así, los cánones más característicos del cine negro clásico. Se apoya en unos diálogos brillantes y en una realización directa y transparente, enfatizando cierta distancia con los protagonistas y los acontecimientos que les rodean mediante planos generalmente medios o largos. Su acidez crítica cubre y sacude a todos los personajes implicados y los estamentos que representan. Por ello, este noir “arco iris” (utilizando un recurso del argumento que, en ningún caso, debe considerarse fortuito) se beneficia de la labor impagable de sus secundarios, como los jóvenes Jaqueline Bisset y Robert Duvall o un Ralph Meeker que repite este año en el ciclo tras su Mike Hammer de ‘El Beso Mortal’ (Kiss me Deadly, Robert Aldrich, 1958).

FERNANDO SABINO SEGUÍ