CINE CLUB Ateneu Maó. Projecció de la pel.lícula REMORDIMIENTO.

19 y 21 de Septiembre de 2017

Remordimiento.

Título original: The Broken Lullaby. Año: 1932. Duración: 77 min. País: EEUU.  Director: Ernst Lubitsch. Guion: Reginald Berkeley, Samson Raphaelson, Ernest Vajda (Obra: Maurice Rostand). Fotografía: Victor Milner (B&W). Reparto: Lionel Barrymore,  Nancy Carroll,  Philips Holmes,  Louise Carter,  Lucien Littlefield,  Zasu Pitts  .

 

Habitualmente las primeras  proyecciones de cada trimestre comienzan con una película clásica y normalmente la película se elige entre las proyectadas en la larga historia del Cine Club. En este caso comenzamos con una película “Remordimiento”, que nunca fue proyectada por el Cine Club aunque de su director, Lubitsch, se proyectaron “Ser o no ser”, “El bazar de las sorpresas”, y “Ninotchka” en los años 1972,1984 y 1986.  La razón de la elección de esta película estriba en que la semana que viene proyectaremos “Frantz”, una película remake de “Remordimiento” dirigida en 2016 por el director francés François Ozon. Siendo las dos magnificas obras y manteniendo las dos un gran espíritu antibelicista creo que su comparación va a sorprender a más de uno.

La Primera Guerra Mundial ha terminado. Pero los remordimientos corroen a Paul, un francés que puede poner nombre y apellidos a un soldado alemán que mató. Hasta tal punto le acusa su conciencia que decide viajar al pueblecito donde viven los padres y la prometida del difunto, para pedirles perdón. Pero al verle depositar un ramo de flores en su tumba, creen que se trata de un antiguo amigo de la época antes de la guerra en que vivió en París. Y le acogen amistosamente, de modo que para el doctor Holderlin y su esposa se convierte en una especie de nuevo hijo, e incluso Elsa se enamora de Paul; y a éste le falta valor para deshacer el equívoco.

La habilidad de Ernst Lubitsch y Samson Raphaelson es dotar de credibilidad a esta obra de Maurice Rostand. El título original del film, ‘canción de cuna interrumpida’, alude al tema de la película hablando del papel que juega la música, sobre todo en el desenlace, y hace mención a un tema de Schumann. Hay sutileza en los momentos lacrimógenos, al tiempo que una suave ironía con algún apunte humorístico recorre toda la cinta, en una apuesta decidida por la paz y la condena de todo odio y belicismo.

La maestría visual de Lubitsch se palpa en momentos como esas ventanas que se abren, en que unas mujeres se comunican a otras la llegada del francés; o en esa puerta que se abre, para dar paso a la habitación del soldado muerto. Y en lo referente al discurso pacifista, las imágenes iniciales en la iglesia, donde las palabras del sermón contrastan con las espadas, pistolas y medallas que portan los soldados vencedores, son muy elocuentes. Como lo es la portentosa interpretación de Louise Carter y Lionel Barrymore como los Holderlin. Ese discurso de él a un grupo de amigos que no sabe perdonar, que concluye con la frase “Delante de este hotel, vi desfilar a mi hijo hacia la muerte. Y yo aplaudía.”, tiene una fuerza impresionante, remachada por el eco de sus pasos, que resuena en su memoria.

 

Pròxima projecció: FRANTZ de François Ozon, dies 26 i 28 de setembre.