Programació setmanal. Del 26 de novembre al 2 de desembre.

Dimarts 27 i dijous 29, a les 20,30 h. Cineclub.

En la playa de Chesil de Dominic Cooke.

Cinemes OCIMAX.

 

 

 

 

 

 

Dimarts 27, a les 20,00 h. Tertúlia

Antoni Guasch Bosch. Genealogía Menorquina.

Sala de Tertúlies.

 

 

 

 

 

Dimecres 28, a les 20,00 h. Taula Rodona
La central elèctrica de Menorca: l’energia a debat
Organitza: Ara Maó
Intervenen:
Ildefonso Hernández, catedràtic de medecina preventiva i salut pública
Eduard Furró, coordinador tècnic dels col·lectius CMES
Kinia Barber, dissenyadora i coordinadora de projectes sostenibles
Modera: Lluïsa Sintes, membre agrupació electoral Ara Maó.
Sala A. Victory.

 

 

Dijous 29, a les 20,00 h. Taula Rodona IV
25 anys de la declaració de Reserva de Biosfera.
Economia i sostenibilitat
Modera: Carlos Sintes, empresari.
Jorge Fabra, membre Consejo Seg. Nuclear i economista.
Carmen Crespo, directora del CentreBit Menorca.
Marcos Martín Larrañaga, Menorca Mil·lenials.
Manel Riera, Endèmic Projectes.
María García Melsión, Secretaria General PIME
Sala Victory.

 

 

Divendres 30, a les 10,30 h. Presentació.

Presentació de la medalla d’Or concedida al

Grup Filatèlic de l’Ateneu pel Ministeri de Foment.

Ajuntament de Maó

 

 

Divendres 30, a les 20,00 h. Lectura Poètica.

Lectura de fragments i poemes d’Emili Brontë.

Sala A. Victory. Ateneu de Maó

 

 

 

 

 

 

Diumenge 2, a les 10,00 h.

Grup Filatèlic i Numismàtic.

Sala Tertúlies, Ateneu de Maó

 

 

 

Per a més informació visiteu la nostra web www.ateneumao.org

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Cineclub. ¡Lumière! Comienza la aventura.

Días 8 y 9 de Enero de 2019 a las 20.30 h Cines OCIMAX

Título original: Lumière! L’aventure commence. Año: 2016. Duración: 90 min. País: Francia. Dirección: Thierry Frémaux.   Guion: Thierry Frémaux.

Estoy solo en la sala donde me hacen el pase matinal de un filme tan necesario como hermoso. Se titula Lumière! Comienza la aventura. Lo dirige y ejerce de ilustrado, agradecido, perspicaz y admirable narrador Thierry Frémaux, el hombre que posee las llaves del reino en el todopoderoso festival de Cannes y cuya programación de la sección oficial en la última edición podía provocar urticaria a cualquier cinéfilo con dos dedos de frente y un poco de sensatez. Ignoro cómo podrá reaccionar un público acostumbrado por el cine actual, mayoritariamente el de Hollywood, a consumir imágenes a toda hostia, a que los planos no duren más de veinte segundos, al imperio de los efectos speciales, ante el enamorado retrato que hace Frémaux de los inventores de algo realista o mágico, maravilloso en cualquier caso, llamado cine. Tal vez se escandalicen por haber pagado una entrada para asistir a algo tan exótico y fatigoso para ellos como la arqueología del cine. O sea, que nadie vaya de despistado. Por mi parte, es lo más bonito que me ha ocurrido en una sala de cine durante los últimos y desalentadores meses. Sonrío, río, me fascina el talento y la imaginación de los hermanos Lumière (y del centenar de operadores que trabajaron a sus órdenes fotografiando el desconocido mundo, cuando viajar por él era un privilegio de cuatro elegidos, aventureros, comerciantes o exploradores) aplicando tres premisas fundamentales que plantea Frémaux y que son ¿qué quiero contar? ¿Cómo lo voy a hacer? ¿Cuál es la mejor posición de la cámara?, resueltas lúcidamente por los que estaban inventando el lenguaje de un nuevo arte. Calculan que los que por primera vez dejaron pasmados a los espectadores con La salida de los obreros de la fábrica crearon entre 1895 y 1905 más de 1.400 películas. Frémaux muestra un centenar de ellas. No se asusten. Solo duran 50 segundos. El temario es muy amplio, pero jamás ampuloso. Sus cámaras filman la vida, paisajes, el ritmo y el color de las calles (colores reproducidos en blanco y negro), a la gente. Y cualquier ocasión es buena, desde el desayuno de un bebé a la partida de cartas entre tres personajes cezannianos, desde la Esfinge egipcia al Big Ben londinense, desde el glorioso ejército español bailando jotas a niños vietnamitas que se acercan con gesto fascinado hacia la cámara, desde alpinistas fotografiados con enorme riesgo a una familia haciendo memorables acrobacias. La cámara está fija casi siempre, pero también descubren el travelling y la profundidad de campo en alguna ocasión. Los hermanos Lumière, como el fenicio Edison, concibieron el cine como un negocio con posibilidades suculentas, pero también comprendieron que podían combinar espectáculo y arte. Tuvieron mala prensa, a diferencia del genial y arruinado Georges Méliès o de ese magistral visionario y racista militante llamado David Wark Griffith. Merecían ser reivindicados y Frémaux lo hace de forma tan justa como modélica. Salgo del cine con una sensación muy grata y la necesidad de volver a disfrutar en mi casa (¿dónde si no?) de algunas de las maravillas que parió el cine mudo. De todo Keaton, o sea, la pureza, la determinación, la gracia, la lírica sutil, el mejor inventor de formas visuales junto a Hitchcock de la historia del cine, de algunos impagables momentos de Chaplin, de la poética y preciosa Amanecer. Qué inaplazable homenaje a los pioneros supone este filme.

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Programació setmanal. Del 7 al 13 de gener

Dimarts 8, a les 20,00 h. Tertúlia.

Excavacions Moll S.L.; Biomassa de Menorca per Menorca.

Sala Tertúlies.

 

 

 

 

 

 

Dimarts 8 i dijous 10, a les 20,30 h. Cineclub.

“¡Lumière! Comienza la Aventura de Thierry Frémaux”.

Cinemes OCIMAX.

 

  

Dimecres 9, a les 20,00 h. Genealogía

Trobada secció i consultes.

Biblioteca Ateneu.

 

 

 

 

  

Divendres 11, a les 20,00 h. Cicle Les Biblioteques.

De  la biblioteca de Maó a la biblioteca insular.

Francesc Florit Nin, Dtor. de la Biblioteca Pública de Maó.

Sala A. Victory.

 

 

 

 

  

Diumenge 13, a les 10,00 h.

Grup Filatèlic i Numismàtic.

Sala Tertúlies, Ateneu de Maó

 

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Signat conveni-compromís amb el GOB de no emprar vaixelles de plàstic d’un sol ús

L’Ateneu de Maó ha signat conveni de col·laboració amb el GOB amb el compromís de no emprar vaixelles de plàstic d’un sol ús. Amb tot és posa de manifest la preocupació per l’enorme presència de plàstics al mar; l’interès i voluntat d’intentar contribuir a la reducció de plàstics d’un sol ús i promoure la reducció de plàstics per altres materials manco conflictius pel que fa a l’entorn.

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Programació setmanal. Del 24 al 30 de desembre.

Dijous 27, a les 20,00 h. Lectura Poema de Nadal.

Col·labora Joventuts Musicals de Maó.
Lluís Sintes i Laura Pons, lectors.

Victòria Riera, mezzosoprano.

Cor femení del Grup Filharmònic.

Directora: Lola Mir.
Sala Victory.

 

Divendres 28, a les 20,00 h. Lectura Poema de Nadal.

Col·labora Joventuts Musicals de Maó.
Lluís Sintes i Laura Pons, lectors.

Victòria Riera, mezzosoprano.

Cor femení del Grup Filharmònic.

Directora: Lola Mir.
Sala A. Victory.

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Cineclub. El repostero de Berlín d’Ofir Raul Graizer

18 y 20 de Diciembre de 2018. Cinemes OCIMAX de Maó

Título original: The Cakemaker. Año: 2017. Duración: 104 min. País: Israel. Dirección: Ofir Raul Graizer. Guion: Ofir Raul Graizer. Música: Dominique Charpentier. Fotografía: Omri Aloni. Reparto: Zohar Shtrauss,  Sarah Adler,  Tim Kalkhof,  Roy Miller,  Stephanie Stremler,  Tagel Eliyahu,  David Koren,  Sagi Shemesh,  Gal Gonen,  Tamir Ben Yehuda,  Sandra Sadeh,  Eliezer Shimon,  Iyad Msalma. Fecha de estreno: 15 de Junio 2018. Productora: Coproducción Israel-Alemania; Film Base Berlin / Laila Films

Lejos del cine palestino militante, pero con vida propia respecto a la oficialidad israelí, circulan películas de aquel país más preocupadas por los matices, incluso dentro de la comunidad judía y sus cuitas. Cortometrajista reputado y chef con libro propio de cocina, Ofir Raul Greizer prepara en su primer largo un entrante de cine nada kosher, con un tratamiento de la soledad de un rigor exquisito y poco común.

El viaje del joven repostero berlinés en busca de respuestas ante la muerte de su amante pone a la esposa e hijo del finado ante la verdad, y al espectador ante un inteligente catálogo de registros donde nada se subraya, todo se explica con miradas, gestos o dulces en el horno. En un momento en el que la gastronomía filmada y la dictadura del cupcake alcanzan niveles de obscenidad estomagante, se agradece que un cineasta seducido por la cocina no haga pornografía con las recetas, algo que el inspirado Greizer extiende a los sentimientos: intuitivo en su conjunción de fondo y forma, la gran virtud de este sencillo filme de encuentro entre dos desamparados es que sabe rehuir el tremendismo y se escora hacia la completa aceptación del otro, por encima de diferencias de nación, religión y sexo; tres abotargantes temas que se tratan aquí con complicidad y delicadeza extrema. La francoisraelí Sarah Adler borda ese tono sutil: ella lleva el peso del enfoque amortiguado del filme, ella descubre el pastel.

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