Cinema Negre. Pánico en las calles d’Elia Kazan. Dilluns 4 de juny a les 19,45 h Sala Victory

Título original: Panic in the Streets. Año:1950. Duración: 93 min. País: Estados Unidos. Dirección: Elia Kazan.  Guion: Richard Murphy (Argumento: Edna Anhalt, Edward Anhalt). Música:

Alfred Newman. Fotografía: Joseph MacDonald (B&W).

Reparto: Richard Widmark,  Paul Douglas,  Jack Palance,  Barbara Bel Gedes,  Zero Mostel,  Dan Riss,  Tommy Cook,  Alex Minotis,  Wilson Bourg Jr.,  Beverly C. Brown,  Lewis Charles,  Herman Cottman,  William A. Dean.  Productora: 20th Century Fox.

KAZAN Y EL NOIR DEL INMIGRANTE

     La cumbre cinematográfica del director de cine y teatro Elia Kazan es, sin duda, ‘La ley del Silencio’ (‘On the Waterfront’, 1954), con Marlon Brando en mente como ese mítico estibador portuario, expuesto a una banda de gángsters y a los estrictos códigos de honor de los muelles de New York. Cuatro años antes, Kazan filma una de sus películas menos conocidas, ‘Pánico en las Calles’ (‘Panic in the Streets’, 1950), un curioso thriller paramédico en el que ya desarrolla estas variables temáticas a las que siempre estará ligado: la precariedad laboral en las lonjas de contratación, la podredumbre del ambiente portuario y el desamparo social del inmigrante. La relación de los cineastas más alineados políticamente a la izquierda con el noir resulta especialmente palpable en este film, un estudio casi documental del submundo urbano de los Estados Unidos tras la II Guerra Mundial y un reflejo implacable de la incipiente paranoia que generará la Guerra Fría en los años 50 y 60 en la población estadounidense. Otra gran película a reivindicar, por muchos motivos, y que clausura este curso 2017-18 de grandes olvidados del cine negro, con la memoria a Mario Delgado siempre presente.

     Elia Kazan, nacido en Turquía en el seno de una familia griega, siempre tuvo una actitud especialmente sensible hacia la inmigración, el malestar social, el racismo y la discriminación laboral. Este compromiso se hace especialmente evidente en el ejercicio noir más claro de su carrera, ‘Panic in the Streets’ (1950), donde sólo el consenso social y político de los distintos estamentos públicos hace posible la erradicación del peligro que viene del exterior, en este caso, un brote de peste que amenaza a la población de New Orleans. Las múltiples  posiciones metafóricas están servidas, of course.

     La cinta no se muestra como una obra militante, en absoluto. Kazan imprime su especial gusto por la fotografía, un excelente B/N desarrollado por Joe McDonald, mediante prodigiosos encuadres que buscan la escenificación total del film, muy al estilo teatral del cineasta, y los planos secuencia altamente descriptivos, en el que destaca la escena en la que una joven mujer entra en el bar portuario donde se encuentra el Dr. Reed (Richard Widmark) para ofrecerle información. El paseo por los distintos rostros que acompañan a Reed en la barra es pura emotividad plástica.

     El progresivo desdoblamiento de la intriga mediante una estructura casi teatral entre el Bien y el Mal, es decir, entre la figura de Reed y la del delincuente Blackie (un debutante Walter “Jack” Palance) es tembién muy destacable. Desde el iniciático sentido del procedural en la morgue hasta la persecución final en un almacén de café, pasando por los desvaríos domésticos del matrimonio Reed o la remarcada figura de la ley que es el capitán Warren (Paul Douglas), el ‘Panic in the Streets’ de Elia Kazan se muestra como un tenso ejercico de suspense, un thriller cargado de símbolismo y conciencia que, a pesar de sus múltiples focos de interés, apenas sobresale en una de las carreras cinematográficas más influyentes y facinantes del cine americano. Un más que adecuado colofón a otro año de este ciclo de grandes olvidados.

                                          FERNANDO SABINO SEGUÍ

Amb qui ho vols compartir?